viernes, 21 de junio de 2013

.Estoy muriendo y apenas me doy cuenta.
 
Me he comenzado a convertir en un ser estúpidamente insensible.
 
Quisiera llorar y sentir el viento deslizar mis lágrimas.
 
Me estoy ahogando, por ahora soy mi único salvavidas.
 
Amanece, aun no he dormido. No me ha hecho falta.
 
En algún rincón enterrado de mí tiemblo de miedo. En ese lugar la vida aun late,
y el calor que desprende pretende que me transforme en primavera.
 
Aun soy animal enjaulado, y esta jaula de cristal está empapada por el vaho de mis suspiros contenidos.
Inexperto viejo inocente a punto de despeñarme en el acantilado del silencio y el ruido.
 
Virgen amante, maldito loco, maldito cuerdo.
 
Apelmazado bajo la niebla, tuve sueños igual de reales, al menos eso creo recordar.
Muriendo por andar un camino, muriendo por dejar esta ruta.
 
Me siento fuerte, pero desconfío de mis espacios vacíos, mis silencios y de los propósitos que aun no he desnudado.
 
Me siento bien, aunque perdido.
Estoy hundido, mas los pájaros siguen volando.