Otro día más todo vuelve a perder el camino, la fuerza, la motivación… pero no la esperanza.
Como una vez me dijo un buen amigo:
- “A veces, cuando tenemos un barco a punto de naufragar, lleno de parches y demás trampas que lo mantienen a flote, es mejor dejar que el barco se hunda… para volver a comenzar de cero.”
No merece la pena sobrevivir a base de falsas esperanzas.
Tengo el convencimiento de que todos tenemos derecho a equivocarnos, a estar de bajón, a tener esos momentos en los que creemos que todo es una gran m… y que seguirá siendo así, que nada ni nadie puede ayudarme…
Tengo el convencimiento de que todos tenemos derecho a equivocarnos, a estar de bajón, a tener esos momentos en los que creemos que todo es una gran m… y que seguirá siendo así, que nada ni nadie puede ayudarme…
En mi corazón “sigo corriendo tras mis recuerdos, pero ya me percaté de que es como correr tras el viento” (proverbio)…
Bello recuerdo, manantial del cual brota el olvido...
Cualquier tiempo pasado que fuese mejor nos estanca como ancla que hace inútil el forzoso remar de los hombres, nos hace alejarnos de saborear esta efímera casualidad a la que llamamos presente…
Nos hace olvidar que no basta con alimentarnos con un pasajero pero nostálgico pasado y vivir esperanzados en un incierto pero todopoderoso futuro…
Posiblemente la manera de encontrar el sentido de esta vida, de esta brutal coincidencia o capricho del destino al que llamamos existencia, sea dejar de preguntárselo, dejar a un lado por un tiempo tanta reflexión sin objetivo y darse por completo al arte de Vivir y Amar!!!