Hoy por ti volví a ser poeta,
porque he vuelto a llorar, vuelvo a vibrar
y no quiero alejarme de tu lado.
Y es por eso que quizás hoy deje este teclado,
porque así no quiero contarlo, porque se pierde en el camino,
porque no llega ni por asomo la mitad de lo que siento en lo que escribo.
Si queréis saberlo, me gusta hablar, venid a preguntarme.
Quizás aprendamos, tú y yo, y rocemos con el alma esa morada para la que no
existen palabras.