Recuedo perfectamente cuando hace no más de dos años, muchos días al llegar del colegio, de entrenar, de dar una vuelta, da igual, me sentaba y me preguntaba: "¿Qué puedo hacer yo, Carlos Rentero Castro, ser humano en el planeta tierra, para hacer de la tierra un lugar mejor?"
¿Hace cuánto que ya no me lo pregunto "seria, concentrada y vivamente"? ¿Cuánto hace que no se lo escucho preguntar a nadie?
Es verdad que cuando somos más pequeños nos preguntamos más acerca de nuestro alrededor, la naturaleza, y nos fascinamos con cosas como la pobreza, el hambre, el sufrimiento, aunque no sabría explicar exactamente porqué...
Supongo que, digamos que de algún modo u otro (suposición, puesto que no aprendí esto en ninguna clase) el cerebro o la psicología de los seres humanos está diseñada de tal manera que, si nos encontramos con los medios adecuados a nuestro alrededor, crecemos de un modo sano y pleno.
Con esto quiero decir que, si hemos dejado de preguntarnos y preocuparnos (por lo general) acerca de nuestro entorno es porque en algún paso nos equivocamos, o nos engañaron, que viene a ser lo mismo en este caso, a mi entender.
No podemos estar toda la vida, y es comprensible, preguntándonos y preguntando a los adultos de alrededor porqué hay ricos y pobres cuando compartiendo y ayudándose se es más feliz, y social psicológica y emocionalmente esto tiene que estar probado, que las buenas relaciones con los demás nos hacen más felices, por que... ¿acaso no somos seres sociales?, ¿acaso no es la felicidad de los más, sino casi el único objetivo de nuestra existencia? No tengo ni idea, pero el hecho de amar a alguien, y no me refiero únicamente al amor de pareja, el hecho de amar a la humanidad y sentirte parte de ella, el hecho de amar la vida, no es lo que nos dá la felicidad... Después cada uno tendrá sus cosas: quien tenga pasión por el conocimiento, la filosofía, la psicología, los niños, el cuerpo humano, la historia, el arte, la cultura, el teatro, la poesía, el deporte, la música, etc. pero... si además de nuestras pasiones que nos pueden aportar mucha auto-realización más que felicidad, el amor es lo que nos dá la felicidad, y creo que la felicidad (felicidad verdadera) es la aspiración superior en la vida, ¿qué estamos haciendo con nuestra vida?
Woooooooolaaaaaaaaaaaaaaa...
el primero que quiere despertar de una vez soy yo, porque ya estoy harto de que se rían de mí en bachillerato, y no de un modo literal, sino teniendo a un adolescente de 17 a 18 años metido seis horas al día en una clase (medio aceptable, aceptable si fuese necesario) obligado a permanecer en silencio, escuchar a un profesor que establece monólogo vacíos y repetitivos sobre materias que aunque bellas (no especifico porque cada uno tendrá sus preferencias), al no poder ser nosotros los que saquemos lo mejor de nosotros mismos, porque se nos cohibe con el silencio, la postura uniforme, la distribución centrada en el profesor, no en los alumnos, y la jerarquización del maestro que es el único que enseña, sobreentendiendo que los alumnos no tienen nada que añadir, y los alumnos que únicamente aprenden, puesto que el maestro no tiene nada que aprender de ellos... y como más que reirse, comprendo esto como una ofensa a nuestra dignidad humana... (no para mí en bachillerato, porque es una elección libre que yo he hecho, al igual que todos los que estamos en enseñanzas medias y superiores, pero sí para los niños desde infantil hasta la ESO, porque, aunque lo veamos como una verdad súper normalizada, estos niños están siendo "Obligados" a asistir a unas clases durante cinco y seis horas al día donde se les educa en lo que los gobiernos deciden, puesto que los distintos ministerios, entre ellos el de educación, es elegido y dirigido por los gobiernos de turno, con una metodología totalmente anticuada, pues por un lado no atiende las necesidades de los niños de hoy día, hábitos y necesidades como el uso de internet, la música, los vídeos, películas, etc. que serían, bien utilizados, fuentesde riqueza intelectual, y por otro lado un sistema y una metodología que no está enfocada a acabar con las desigualdades de la sociedad, solo a intentar introducir al alumno en esta y darles las herramientas y conocimientos necesarios para adaptarse en ella...)
Por esas razones, entre otras muchas que habrá, considero que la escuela nos deshumaniza, puesto que no atiende ni a nuestras necesidades, si apoya al encuentro intelectual y emocional entre los alumnos, sino únicamente a la asimilación y memorización de conceptos impartidos por un profesor, y puesto que considero que nos deshumaniza, considero que, al mismo tiempo, como es obligatoria, ataca gravemente a nuestra dignidad humana, puesto que somos instruidos y manipulados en una "etapa" donde estamos indefensos, donde no contamos con armas como la experiencia o la sabiduría para defendernos: La infancia.
Claro que hay alternativas, y no me gusta perder el tiempo hablando sobre la política de partidos, que si uno que si otro, porque supongo y casi sé que es lo mismo en todos los modelos de democracia "occidental", pero el gobierno lo hemos creado también, a mi entender, de un modo absurdo, y esto lo vengo a decir por la concepción anarquista que tengo de la realidad, por dicha influencia.
No creo en la necesidad de un estado para organizarse (aunque sé que no sería posible con la cultura popular existente, incapaz de una auto-organización y responsabilidad y coherencia suficiente), puesto que un proceso de emancipación de toda forma de poder (estado, leyes, empresarios, jefes, directores, familias, etc.) sería duro aunque bello.
A lo que me refiero es que soy consciente de que esta forma de educación, que no lo he dicho antes, pero al ser la que forma la base emocional, racional y de percepción de la realidad de los más pequeños en la etapa más influenciable (infancia y adolescencia), es una especie de creación de las sociedades del futuro, al ser controlada por este tipo de democracias poco representativas de la voluntad de sus habitantes, y en cuanto a las leyes ya no representan la voluntad del pueblo, según los supuestos principios de soberanía nacional en los que nos basamos, deberían de dejar de ser legítimas esas leyes (admito que de democracia sé lo justo, en ese caso no puedo arremeter contra los ideales de la democracia en sí, porque considero que no sería lógico dado a lo que tengo entendido por democracia: opinión de todos, votación, voluntad de todos, participación, decisión... pero creo que es más que visible que todo ello no se corresponde con la realidad práctica que al menos en España se hace de la democracia).
Intentando resumir, y todo en mi modo de entender, podemos arremeter contra el modelo educativo como tal, contra su falta de humanidad, psicología y capacidad para sacar lo "Mejor" de cada alumno, pero sabemos que eso no interesa ser solucionado porque la educación la controla el estado, y es a este al que no le interesa que seamos críticos y libres... ¿y por qué?
Porque creo que si todos pensásemos dejaríamos de votar y buscaríamos otra forma de organización, una que no deje de lado al entre 70% y 80% de la población mundial que vive en la pobreza.
Es como creer que la solución para la crisis mundial es acabar con el paro (parche) mientras que es el sistema en sí el que falla (también entiendo poco de economía, pero no creo en la viabilidad del capitalismo, lo siento).
¿El por qué de ese modo tan explicado y excusado de hablar? Los problemas vienen cuando no somos capaces de escuchar, observar, leer (si se puede) las demás formas de pensamiento, solo se concentra en una, se cree en ella extremamente, y no somos capaces de establecer diálogo... no hay que ser político para comprender esto, basta con tener hermanos y padres...
martes, 23 de octubre de 2012
domingo, 21 de octubre de 2012
Lunes 22 de octubre
Pero,
¿qué somos realmente? ¿Solo animales racionales confundidos, cuyos sentidos han
sido alterados, para obedecer simplemente sintiendo miedo ante los impulsos e
instintos de iniciativa y pensamiento propio? Quizás por esa razón hemos
construido un mundo para adultos donde los niños, los únicos que siguen sus
instintos y actúan tal cual sienten, sean castigados por este tipo de acciones,
y, quizás por esa razón, le enseñamos las mismas lecciones sobre la vida que a
nosotros nos impusieron, y nos han hecho ser así de infelices, aunque no
sepamos verlo.
¿Existimos?
¿Moriremos algún día? Parece que no, pues aunque parezca mentira, actuamos de
un modo frío, autómata, como si lo único
que quisiésemos es sobrevivir, satisfacer nuestros instintos básicos y llenar
el resto de nuestro tiempo con necesidades absurdas e impuestas por los medios
de control-distracción social (estado, medios de comunicación, miedo,
materialismo, capitalismo).
Tengo
la, creo que certera, sensación de no ser el primero que se hace casi los
mismos interrogantes con las mismas argumentaciones. Creo que la gente que me
rodea no es la primera que no sabe valorar lo que es su vida, no sabe ver como
el mundo de abstracciones absurdas (dinero, países, gobiernos elegidos por
ciudadanos “libres” para hacernos sus esclavos, tele-basura, sistema educativo
deshumanizado, trabajos monótonos, donde aparentar ser algo que no somos a
cambio de dinero) que le rodea y envuelve le ha hecho olvidar sus instintos,
sus deseos, sus sueños, el placer de amar y sentirse amado… nos ha hecho
olvidar que estamos vivos, y que algún día dejaremos de estarlo.
Pongo
mi ejemplo, pero no con idea de ser víctima más que los demás ni nada por el
estilo, sino con la intención e ilusión de que alguien se motive, o se indigne,
y comience a buscar aquellas estupideces (abstracciones), cosas que no son
reales, y que podrían ser sustituibles, que le esclavizan:
Son
las 6 de la mañana, a las 8 tengo examen de historia, y me he pasado gran parte
de la noche estudiando la historia de los reyes católicos, austrias y borbones…
¿Para qué? ¿Me ha servido de algo conocer de memoria la vida y política de esos
tíos? Si no tenemos ideas propias y experiencia vital suficiente como para darnos
cuenta de que en las clases nunca desarrollamos nuestras capacidades, acabamos
únicamente adaptándonos a lo que se nos exige… ¿Qué hay que estudiar cosas
inservibles porque un programa lo dice porque si obtienes ese título conseguirás
un trabajo que solucionará todos los problemas de tu existencia? Pues se
estudia… Las masas sociales nunca van a la raíz. Todos nos metemos con el
profesor este o aquel, porque es muy estricto, porque es aburrido, porque etc,
etc, etc… y de vez en cuando, si aparece uno que medio merece la pena, pues lo
alabamos, todos queremos que llegue su hora, pero al fin y al cabo, aunque
tengan la mejor intención del mundo, juegan al mismo juego, estamos dentro del
sistema…
Lo
que quiero decir es que hemos aprendido a conformarnos con pasar durante
nuestra juventud “entera” seis horas al día metidos en un aula, sin luz del
sol, con rejas en las ventanas (generalmente), con profesores, a menudo sin
vocación, explicando unos contenidos que no nos interesan a la mayoría lo más
mínimo… pero asumimos que hay que estudiarlos porque HAY que estudiarlos… Eso
nunca he escuchado a nadie planteárselo en los recreos. Evidentemente
profesores y educadores en todos lados se dan cuenta, luchan y trabajan
desarrollando pedagogías alternativas y aplicándolas, creando cooperativas
escolares donde no dependen de la presión del estado y educando a sus alumnos
con tiempo, preferencias personales, trato cercano, infinitos etc… pero en lo
referente al grueso, a las masas, a la gente como tal, nos acostumbramos
demasiado fácil a estar oprimidos, dado que no conocemos algo mejor, no
conocemos otra manera de hacer las cosas, alternativas, y olvidamos fácilmente nuestro
instintos, nuestros deseos, dejamos de luchar por nuestra dignidad y la de
todos y nos adaptamos a lo que se nos ofrezca…
Pero…
si entre el 70 y el 80% de la población mundial vive en la pobreza, dado a un
sistema en el que el restante 30 o 20% tiene acceso a una vida digna y
satisfecha de todo tipo de necesidades (por estúpidas que sean), y ese 30 o 20%
realmente es a su vez esclavo de un sistema educativo obligatorio que no
desarrolla a la persona, de un sistema laboral que, aun no siendo tiempos de
crisis, no sirve para crear más que necesidades estúpidas, por lo cual no se
consigue una satisfacción personal consecuencia de hacer un bien para tu
entorno…
Si
el 80% de la población mundial pasa hambre, y por lo general, el otro 20% es
infeliz, vive estresado, amargado, víctima del trabajo y esclavo del dinero…
¿Para quién está hecho el mundo? ¿Quién coño ha diseñado este sistema?
Sé
que las respuestas podrían ser fáciles, sociológicamente este tipo de sucesos
son explicables, pero merece la pena reflexionar y encontrar por uno mismo lo
absurdo en muchas de las maneras en que nos comportamos e invertimos nuestro
tiempo y trabajo, teniendo en cuenta que dentro de no mucho dejaremos de estar
aquí…
Eso
es algo que nadie nos puede quitar, la vista, los sentidos, la razón, la
humanidad… la capacidad de reconocer las cosas que acaban con nuestra dignidad,
aunque no sepamos ni queramos combatirlas…
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