Pero,
¿qué somos realmente? ¿Solo animales racionales confundidos, cuyos sentidos han
sido alterados, para obedecer simplemente sintiendo miedo ante los impulsos e
instintos de iniciativa y pensamiento propio? Quizás por esa razón hemos
construido un mundo para adultos donde los niños, los únicos que siguen sus
instintos y actúan tal cual sienten, sean castigados por este tipo de acciones,
y, quizás por esa razón, le enseñamos las mismas lecciones sobre la vida que a
nosotros nos impusieron, y nos han hecho ser así de infelices, aunque no
sepamos verlo.
¿Existimos?
¿Moriremos algún día? Parece que no, pues aunque parezca mentira, actuamos de
un modo frío, autómata, como si lo único
que quisiésemos es sobrevivir, satisfacer nuestros instintos básicos y llenar
el resto de nuestro tiempo con necesidades absurdas e impuestas por los medios
de control-distracción social (estado, medios de comunicación, miedo,
materialismo, capitalismo).
Tengo
la, creo que certera, sensación de no ser el primero que se hace casi los
mismos interrogantes con las mismas argumentaciones. Creo que la gente que me
rodea no es la primera que no sabe valorar lo que es su vida, no sabe ver como
el mundo de abstracciones absurdas (dinero, países, gobiernos elegidos por
ciudadanos “libres” para hacernos sus esclavos, tele-basura, sistema educativo
deshumanizado, trabajos monótonos, donde aparentar ser algo que no somos a
cambio de dinero) que le rodea y envuelve le ha hecho olvidar sus instintos,
sus deseos, sus sueños, el placer de amar y sentirse amado… nos ha hecho
olvidar que estamos vivos, y que algún día dejaremos de estarlo.
Pongo
mi ejemplo, pero no con idea de ser víctima más que los demás ni nada por el
estilo, sino con la intención e ilusión de que alguien se motive, o se indigne,
y comience a buscar aquellas estupideces (abstracciones), cosas que no son
reales, y que podrían ser sustituibles, que le esclavizan:
Son
las 6 de la mañana, a las 8 tengo examen de historia, y me he pasado gran parte
de la noche estudiando la historia de los reyes católicos, austrias y borbones…
¿Para qué? ¿Me ha servido de algo conocer de memoria la vida y política de esos
tíos? Si no tenemos ideas propias y experiencia vital suficiente como para darnos
cuenta de que en las clases nunca desarrollamos nuestras capacidades, acabamos
únicamente adaptándonos a lo que se nos exige… ¿Qué hay que estudiar cosas
inservibles porque un programa lo dice porque si obtienes ese título conseguirás
un trabajo que solucionará todos los problemas de tu existencia? Pues se
estudia… Las masas sociales nunca van a la raíz. Todos nos metemos con el
profesor este o aquel, porque es muy estricto, porque es aburrido, porque etc,
etc, etc… y de vez en cuando, si aparece uno que medio merece la pena, pues lo
alabamos, todos queremos que llegue su hora, pero al fin y al cabo, aunque
tengan la mejor intención del mundo, juegan al mismo juego, estamos dentro del
sistema…
Lo
que quiero decir es que hemos aprendido a conformarnos con pasar durante
nuestra juventud “entera” seis horas al día metidos en un aula, sin luz del
sol, con rejas en las ventanas (generalmente), con profesores, a menudo sin
vocación, explicando unos contenidos que no nos interesan a la mayoría lo más
mínimo… pero asumimos que hay que estudiarlos porque HAY que estudiarlos… Eso
nunca he escuchado a nadie planteárselo en los recreos. Evidentemente
profesores y educadores en todos lados se dan cuenta, luchan y trabajan
desarrollando pedagogías alternativas y aplicándolas, creando cooperativas
escolares donde no dependen de la presión del estado y educando a sus alumnos
con tiempo, preferencias personales, trato cercano, infinitos etc… pero en lo
referente al grueso, a las masas, a la gente como tal, nos acostumbramos
demasiado fácil a estar oprimidos, dado que no conocemos algo mejor, no
conocemos otra manera de hacer las cosas, alternativas, y olvidamos fácilmente nuestro
instintos, nuestros deseos, dejamos de luchar por nuestra dignidad y la de
todos y nos adaptamos a lo que se nos ofrezca…
Pero…
si entre el 70 y el 80% de la población mundial vive en la pobreza, dado a un
sistema en el que el restante 30 o 20% tiene acceso a una vida digna y
satisfecha de todo tipo de necesidades (por estúpidas que sean), y ese 30 o 20%
realmente es a su vez esclavo de un sistema educativo obligatorio que no
desarrolla a la persona, de un sistema laboral que, aun no siendo tiempos de
crisis, no sirve para crear más que necesidades estúpidas, por lo cual no se
consigue una satisfacción personal consecuencia de hacer un bien para tu
entorno…
Si
el 80% de la población mundial pasa hambre, y por lo general, el otro 20% es
infeliz, vive estresado, amargado, víctima del trabajo y esclavo del dinero…
¿Para quién está hecho el mundo? ¿Quién coño ha diseñado este sistema?
Sé
que las respuestas podrían ser fáciles, sociológicamente este tipo de sucesos
son explicables, pero merece la pena reflexionar y encontrar por uno mismo lo
absurdo en muchas de las maneras en que nos comportamos e invertimos nuestro
tiempo y trabajo, teniendo en cuenta que dentro de no mucho dejaremos de estar
aquí…
Eso
es algo que nadie nos puede quitar, la vista, los sentidos, la razón, la
humanidad… la capacidad de reconocer las cosas que acaban con nuestra dignidad,
aunque no sepamos ni queramos combatirlas…
No hay comentarios:
Publicar un comentario