domingo, 23 de noviembre de 2014

Y será verdad...

Y será verdad eso de que a las primeras parejas se las quiere más, pero que a las siguientes se las quiere mejor...

Aunque no lo creo realmente... nuestras primeras fijaciones siempre son más fuertes e intensas, eso es natural sobre todo en la adolescencia.
Luego vamos buscando, aunque luego no sirva de nada buscar y se no plante alguien de pronto, a alguien con quien nos entendamos y podamos compartir cosas. Aun así, como humanos, siguiendo nuestro curioso modo de aprender, nos equivocamos.

Hay veces que por meses o años nos quedamos estancados en el recuerdo de una relación o de algo que pudo ser... y esto solo es consumirse por dentro, no ser capaz de abrir los ojos, y justificarse en el dulce dolor de creer que ahora ya nada tiene sentido pero que fue perfecto por un instante.
No, así no vale.

Tenía razón una amiga al decirme hace muy poco que nosotros somos los únicos responsables de conseguir aprender de nuestras experiencias, de nuestros errores y del daño que hacemos y nos hacen.

De todos modos, y a donde yo quería llegar, deseo brindar mentalmente por las grandes personas que he tenido la suerte de tener a mi lado y que ya no están. He aprendido mucho, y por muchas razones no considero que a las primeras se las quiera mejor, sino que somos al principio somos mucho más impulsivos. 

Gracias por haber estado a mi lado, por aguantarme y ayudarme a crecer. Gracias por ayudarme a encontrar mis límites, y hacer que me de cuenta de todo lo que todavía me queda por caminar.
Muchas cosas más podrían ser agradecidas, pero no lo serán aquí, y me conformo con expresar que para mí valió la pena, que conocí a personas extraordinarias que me mostraron su interior aunque no siempre supe corresponder.

No digo buena suerte porque no creo que sirva, sino que espero que seamos capaces de continuar creciendo y aprendiendo cada día. Así, sea fácil o difícil lo que venga, siempre seréis afortunados.

















martes, 16 de septiembre de 2014

Comienza el curso

Hoy he colocado varias semillas de trigo en una maceta con tierra, tratando de experimentar y sentir que esas semillas eran las enseñanzas que recibiré este curso. Enseñanzas que recibiré en la escuela de filosofía, pero también las que aprenderé en sus pasillos, en el teatro, admirando y aprendiendo del modo de moverse y de hablar de aquellas grandes personas. Las enseñanzas a las que estaré expuesto en el piso con Dani, lo que he aprendido y me queda por aprender por Ana, el conocimiento que recibiré en la facultad, la autogestión responsable que he de hacer de mi tiempo y mi energía, mi alimentación, mi cuidado a mi familia, amores que quizás vengan, yoga, meditación, o todo aquello de lo que pueda aprender y pueda serme útil en mi camino no hacia la felicidad, sino mi camino en el que pretendo ser feliz.

Quizás esté equivocado en el mismo planteamiento de la situación, porque dijo Leon Tolstoi que "feliz no es aquel que hace lo que quiere, si no aquel que quiere lo que hace".
Pero la verdad es que me mentiría si dijese que soy capaz de hacer eso en este momento, ya que lo único que haría sería abstenerme de las cosas que "deseo" (palabra importante), y ser un austero amargado ya que, abandonando los deseos y los bienes materiales, tampoco hubiese sido capaz de encontrar mayor serenidad en mí.

Releo por encima mis palabras y las noto vacías de voluntad, aunque deseosas de ella.
Los pasos que ahora comienzo a dar van encaminados a liberarme de todo lo innecesario, a conocerme mejor, o dicho de otro modo, a apartar de mí todo lo que no soy yo.

Creo que no tengo miedo a abandonar mis pertenencias, incluso podría dejar este prometedor futuro como psicólogo si lo creyese necesario, y creo que temo más a no avanzar, a verme en dos años siendo el mismo o peor que ahora, cambiado por fuera en maneras, hábitos, compañía y pensamientos, pero sintiendo que en tanto tiempo no he sido capaz ser más feliz y más sereno.

Difuso aún, con cabos sueltos, con métodos quizás más directos y valientes dejados a un lado, pero he aquí una parte, un esbozo de lo que me pretendo alcanzar.

Ya mencioné antes las semillas, ya comenté la metáfora que representan, pero olvidé que sin agua ni sol no germinarán esas enseñanzas que voy a tener la gran suerte de recibir, la mayor parte se lo debo a mis padres, no solo por permitirme estar aquí, sino por haberme enseñado a aprovechar siempre cualquier oportunidad de aprender, aun a costa de su sacrificio, y otras partes, más re"partidas" a mis profesores en los Trinitarios, Samu, Juanjo, Lourdes, Pedro, y tantos otros que sería justo nombrar, a los monitores y gente de los campamentos, a las personas y experiencias de Barbiana y la JOC, a la experiencia del musical, a Yazmín, al campus científico de 2010, a Nita, a dos personas que quizás les molestase verse nombradas aquí, y a otras que no recuerdo.

El sol será mi capacidad de saber donde y como he de estar en cada momento para conseguir que las enseñanzas sobrevivan, y el agua, el elemento esencial para la vida y para el crecimiento y la salud de las semillas será y tendrá que ser mi voluntad, mi voluntad para que los hechos, las palabras, el conocimiento y la sabiduría germinen y hagan de mí una planta sana y hermosa. La voluntad para asimilar y aplicar lo que aprenda será lo único que me diferenciará, que nos diferencia, de cajas, de archivadores, donde todo se almacena, y nada más.

Aunque me gusta luego compartir esto en mi blog, supongo que se nota que lo escribo más con intención de aclararme que de transmitir algo coherente y de ayuda.

Yendo al centro de la cuestión, lo más cercano que ahora mismo alcanzo del centro de mí mismo, mi objetivo es hallar el modo de vivir satisfactoria y sencillamente, y estas son las opciones que llevo tiempo barajando para incorporarlas a mi rutina de este curso:

- Aprender Yoga, pues lo comienzo a ver como el modo de conocer mi cuerpo, de adaptarme a sus naturales exigencias y conformarme con ellas, y consiguiendo así también orden en mis pensamientos. Sé que ordenar mi mente y sentirme cómodo dentro de mi cuerpo me ayudarán a liberarme de esta sensación de culpabilidad generada por el tiempo que malgasto a causa de mis malos hábitos, y también de la culpa de hacer daño a personas que confían en mí.

- Entrenar fútbol en la facultad, como medio alternativo y complementario a la disciplina física (al igual que el yoga, si las condiciones me lo permiten).

domingo, 6 de julio de 2014

Se acabó el curso

Se acabó.

Definitivamente se acabó, tanto una cosa como la otra, tanto el curso como esta mala vida, de pereza y posponer las cosas, de sueños e ideas por un lado, y ver series y vaguear por otro.

No, esto va a tomar un rumbo, quiero tomar un rumbo, y brillar  por siempre como las estrellas lejanas en el firmamento, por siempre, en el recuerdo, en mi recuerdo, orgulloso del modo en que viví, orgulloso de los errores que cometí y de haber sabido crear mi camino, haciendo arte de cada segundo, el arte de amar, el arte de estar vivo, el arte de saber vivir.

Si en Nueva Acrópolis acabo de acabar el curso de introducción a la filosofía, en esas materias aun solo he visto el cartel, desde lejos, difuso, y ya mi alma cuando fantasea se levita y vuela hacia esas ideas, las abraza, y se funde con ellas.

Sí, hoy he acabado el último examen de mi primer curso de carrera, pero esto no va a significar para nada un fin, sino uno o varios comienzos, un paso más que he dado hacia un futuro incierto y prometedor.

Y no, no sé lo que quiero hacer con mi vida, aun no me la gano por mi cuenta, de hecho. No trabajo, no lo busco, simplemente me dedico a vivir las cosas que van surgiendo.

Eso suena bonito, pero no siempre lo es tanto. Vivir lo que va surgiendo implica fluir por la corriente de la vida que llevo, de la gente y contextos que rodean, de mis malos hábitos, de mis "no puedo" o "no todavía", y eso no es lo que quiero.

No, no me toca ahora fluir, no.

Este, este momento, es momento de cambiar, de transformarme.

Voy a dejar atrás algunos malos hábitos, como esperar a que las cosas vayan surgiendo, como no leer todo lo que deseo, como adaptarme tanto a lo que va surgiendo.

Ya fluiré, habrá tiempo, aun albergo muchas dudas acerca de ello. ¿Llegaré? ¿Seré capaz? ¿Soy grande, o pequeño?

Simplemente, no lo sé. Pero no lo sé porque no existe respuesta para ello. Nada la tiene. Ni para mí ni para sí mismo. No la hay, simplemente, no la hay.

¿Quién soy?

Esa es una mala pregunta. Daré un discurso, y lo daré mal, y creeré que ese soy yo, un mal orador, uno que no está a la altura y eso es mentira.

Daré un discurso, y lo daré genial, y creeré que ese soy yo, un gran orador, y será mentira, porque ese no soy yo. Lo fui dando el discurso.

¿Quién soy, pues?

No sé, quizás nadie, nada que se pueda encajonar o definir. Nada antes conocido,algo que nunca llegará a conocerse porque nunca llegará a desarrollarse por completa en mis millones y millones de posibilidades que se cruzan, entrecruzan y ocurren.

No, no sé quien soy, pero no me importa.

Tengo ganas de hacer una cosa, y voy a hacerla. Muchas ganas. Cuando la esté haciendo, quizás alguien sienta curiosidad y venga para interrumpirme para preguntarme quien soy yo, puesto que estoy haciendo eso.

Y, quizás, en ese momento, otra persona que esté también allí, observándome, le detenga y le diga: "No, no le preguntes. Solo, míralo."

Ese, esa persona, sabrá quién soy mejor que nadie.

domingo, 15 de junio de 2014

Veganismo

¿Es algo natural? ¿Debe aprenderse para realizarse? ¿Por qué hacerlo?

Hacerlo para poder llevar un estilo de vida más satisfactorio para mí, puesto que me gusta sentirme a gusto y satisfecho con las decisiones que tomo, aunque no sean las más cómodas. Esto aun tengo que trabajarlo, porque por ejemplo ayer quería comprar galletas aun sabiendo que las que iba a comprar están hechas con leche de vaca.

Esto se relaciona con un estilo de vida más ético en tanto en cuanto no precisa de la explotación y muerte de otros seres para el alimento. Digo alimento porque es la parte que estoy trabajando ahora, hacerse vegano, puesto que aun no he comenzado a llevar un modo de vida más responsable en lo referente a la procedencia y política de los alimentos que consumo (excepto semillas de lino), y tampoco en lo referente a la energía/electricidad, ropa (tengo pocas cosas de comercio justo, y tampoco conozco otras alternativas, ya sean locales, nacionales o internacionales) o higiene (sí por la parte del desodorante y la pastilla de jabón, pero no en el detergente y colonia, entre otros que no recordaré).

Para el transporte, acostumbro a usar bus público, andar, bici o patines, lo que no supone apenas contaminación, ya que los autobuses, dada la cantidad de personas que llevan y que son fijos, no suponen cantidades impactantes, y además algunos empiezan a funcionar con biodiesel, que aun que no se exactamente lo que es (creo que es aceite de algo, y no sé si se procesa de alguna manera).
Lo que quería añadir, ya que creo que podría ser la práctica más contaminante y menos responsable, es el uso del avión. Hasta ahora lo he usado en pocas ocasiones, pero sé que, al menos ahora mismo y con mi escaso nivel de conocimiento en el tema y mis no escasas ganas de conocer mundo, hoy día lo utilizaría.

Por otro lado, en septiembre me sacaré el carné de conducir, aunque no tendré coche, pero bueno, será cuestión de solo usarlo cuando sea necesario y no acomodarme. Sería bueno reparar la bici.

Debe aprenderse porque ahora mismo, 2014, Granada, España, al igual que en el resto de las regiones industrializadas, el sistema de producción dominante es el que creo que se podría considerar como el corporativo o capitalista agresivo, es decir, el que busca el mayor beneficio sin preocuparse de las consecuencias de explotación laboral y de los recursos y contaminación, hasta que no se ilegalizan dichas prácticas.

Esto supone que, como un modelo que no protege ni a los trabajadores ni a la naturaleza, nuestro hogar, es mayoritario y legal, para llevar a cabo unas prácticas de consumo alternativas debe trabajarse voluntaria y concienzudamente el acceso tanto a la información como a los lugares de consumo de dichos productos más responsables con el entorno y sus habitantes.

Esto no sería, ni es, necesario en los lugares, ya sean ciudades, pueblos, barrios o en la misma familia, donde estas prácticas alternativas son comunes gracias al conocimiento y costumbres éticas de tales personas, las cuales serían la fuente de información y ejemplo para los nuevos miembros que allí se desarrollasen, los cuales, muy probablemente, se identificaran con esos valores, volviendo tan natural este proceso como natural es ahora mismo que así no ocurra.

Lo bonito, o curioso, o digno al menos de destacar, es que aquí, para aprender algo que podría ser natural (como ocurre con todos los aprendizajes que son diferentes entre culturas), deben desaprenderse unos patrones muy interiorizados, o mínimo automatizados, lo cual supone tener que buscar la información por propia cuenta, luego aprender unas prácticas acordes con lo que aprendiste que no era responsable o justo, es decir, aprender algo alternativo a lo desaprendido, construir donde antes se ha debido destruir.

Aun me quedan muchas cosas por hacer y cambiar.  Algunas ya las he dicho aquí, otras deberán ir derivándose de lo aquí dicho, otras aun no me animo a exponerlas porque realmente no sé si me traerán resultados positivas, y otras, otras muchas, aun no las conozco, quizás ni siquiera pueda imaginármelas, porque no trato únicamente de abandonar malos hábitos destructores del medio, sino los malos hábitos que me destruyen a mí.

¿Merece la pena? ¿Merece la pena abandonar un camino más que pisado?

¿Merece la pena ir en  busca de aventuras, descubrir nuevas maneras de comprender la vida, de respirar y dormir, de comer y hablar, de vestir y pensar?

Sí, por supuesto, a ambas preguntas, sin dudas, y hasta el final.

Esto es solo un esbozo, una idea, un plan, un proyecto a desarrollar, algo pequeño que nunca cambiará el mundo, pero que sin duda me transformará.

Sentir de nuevo la brisa en la cara, la respiración profunda y tranquila de cuando sientes que estás en el camino correcto, en tu camino, y no cambiarías el pasado por nada del mundo, porque ahora estás aquí, estás así, y te has encontrado, y te das cuenta de que tienes muchas, muchísimas ganas de vivir y de descubrir lo que es estar vivo.

viernes, 9 de mayo de 2014

ja JA

Ja. Leyendo psicología social me acabo de dar cuenta de que soy un tanto ubicuo... y me gusta.

Un palabro interesante que acabo de descubrir:

http://lema.rae.es/drae/?val=ubicuo
http://etimologias.dechile.net/?ubicuo

Hoy ya no es un día perdido.

lunes, 17 de marzo de 2014

Lúgubres cuitas, desgarradoras, amenazantes de toda vida, compañeras del pasado, enemigas del presente.


Negras aves que posáis vuestras zarpas sobre aquellos que no saben evitar las sombras, aquellos que no saben ver la luz.


Veneno mortal e innoble que elegante transmutas los excelsos jardines de la mentes humanas en deplorables tundras infernales, que abrasan y hielan el alma a un tiempo.


Graves suplicios naturales del hombre y la mujer, de la mujer y el hombre, sufrimientos propios de de nosotros, dioses con el poder de la libertad y la esclavitud; gracias por enseñarme todo lo que sé, porque ahora que comienzo a vislumbrar una luz limpia, clara y pura, comienzo a ser capaz de valorar todo lo que ello supone: el amanecer y el atardecer, la compañía y la soledad, la transparencia y la mentira, la vida antes de la muerte, el gran juego de opuestos en el que nos movemos día tras día, y la virtud armoniosa contemplativa desde lo alto, lo elevado.


Aun no sé nada, ni que hacer que dé sentido ni como llenar el vacío que algún día un Dios que estuvo dejó en mi pecho.


Libertad... Responsabilidad. ¿Realmente comprendo lo que significan?


El camino que un hombre ha de seguir para llegar a su verdad, el camino del pie y el puño, el camino del guerrero, el camino, el único y verdadero, el marcado por el ritmo de los latidos del corazón, única bandera que siempre sopla al compás del viento y la corriente de la vida.


Gracias a las personas maravillosas que se han cruzado en mi camino, gracias a las que hoy día comparten partes de su camino conmigo: amigos son aquellos que me ayudan a crecer.


Ojalá algún día yo, siguiendo mi camino, sea capaz de apoyaros y acompañaros a vosotros y a quienes amáis, a todo aquel que lo necesite, a todo aquel que se haya olvidado de que los ojos no pueden interpretar la brújula que señala nuestro siguiente paso, y ojalá consiga hacerles recordar que “lo esencial es invisible a los ojos*”, consiga hacerles comprender que somos dioses, y consiga hacerles sentir el momento que fluye ahora, que es el único que existe; pero para todo ello antes tengo que recordar, comprender y sentir yo primero...
El camino del guerrero es ahora el camino del ¿psicólogo? Jaja








*del Principito (“Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos”)

martes, 25 de febrero de 2014

¡Dios, esa sonrisa me vuelve loco!


Esos ojos profundos y tranquilos, los mofletes risueños, la expresión de quien sigue adelante arrastrando un lastre indecible que le hace ser quien es y no la deja ser al mismo tiempo.


¿Y para qué vivir si no es para estar contigo? Caminar junto a lo indomable, lo innombrable, lo insondable y terriblemente bello.


No puedo evitarlo, ni tampoco sé si quiero. Dependiente de hacia donde fluye esta pendiente me deslizo bruscamente hacia ti, y no puedo ni quiero evitarlo.


Cambió de norte mi pasión, mas mi pasión sigue siendo la misma y la que nunca ha sido: tú, una de tantas, la única posible.


Quiero conocer la ilusión que he creado dentro de esta burbuja donde no hay nadie más que ambos; ya saldré algún día fuera, pero siento que antes que conocerme a mí y conocer al mundo quiero ser tú y ser yo contigo un segundo, aunque sea mientras me trasportas sosteniéndome en pie solo con tus ojos.


Me salto pasos, voy a destiempo y las entrañas me susurran que este no es el camino, pero ¡Joder! no puedo ignorar esta llamada, este grito desgarrado del alma que quiere ser pasión por un instante...aaaahhhhh, hace ya tanto que no lo es.


Me arrepentiré toda mi vida si no lo hago ahora, si no te persigo hasta el fin del mundo, hasta donde sea capaz de ver que mi ojo no se equivocó al marcarte demasiado pronto.


Aun no te conozco y ya sostienes mi ánimo en tu mano. ¿Por cuánto tiempo podrá seguir esto así? Poco, por muy poco, así que descubramos la verdad antes de que el tiempo sedimente sobre el fuego de nuestras pasiones más incontenibles.

lunes, 24 de febrero de 2014

El lenguaje es solo pasado o futuro, pues cuando se cuenta lo que se vive deja de vivirse para ser contado.


Guardad, pues, vuestra palabra para cuando sea necesario, y vivid ahora este momento con todos vuestros sentidos, fluid río abajo por la corriente del presente.


El silencio entre dos no es violento, ni tenso, ni vacío. El silencio entre dos que se miran a los ojos es conexión profunda, tan profunda que solo una conexión de otra naturaleza se atreve a hacerle sombra.


¡Dejad atrás vuestra vergüenza y vuestro temor!... y contemplad, vivid; no narréis lo que a nadie le interesa.


¡No huyáis del silencio y la oscuridad! Solo puedo uno escucharse en el silencio, solo puede uno encontrarse en la oscuridad.


No es preciso decir lo que se entiende con una mirada. No es necesario avergonzarse, ya que en un rincón de tu alma, cubierto por el velo de la preocupación, sabes que el otro siempre ha sentido lo mismo.

viernes, 21 de febrero de 2014

La corriente del presente

¿Y qué hacer si aun me siento atado?
Si por más que conozco no comprendo,
si por más que avanzo no avanzo.

¿Será que aun no me he aceptado?
¡Cielos, es verdad que no todo fue ideal en el pasado!

Pero soy un hombre nuevo, porque,
al igual que vos,
a cada instante me rehago.

Mas ahora debo decidir:
Fluir por la corriente del presente,
o estancarme en el pasado.

jueves, 6 de febrero de 2014

Las canciones más bellas están hechas para ella, mis suspiros más hondos son los retales del alma que escapan porque quieren dormir a su lado.


Es la doncella de cuello esbelto, la de la sonrisa que roba el aire, la de palabra firme y sentimiento profundo y vida intensa.


Ella entró para no salir; entró en un vacío que llenó por completo. Su imagen idealizada fue mi motor durante mucho tiempo, y me pregunto sin miedo si será acaso mejor de lo que yo consigo recordar.


Me siento un animal cuando pienso que a veces más que amarla la quiero, la necesito, pero no me avergüenzo porque no he dejado de ser un animal ni un segundo desde que nací, y pienso morir orgulloso aceptando lo que soy.


Animal, joven, en celo, buscador, anhelante, riendo a carcajadas porque si no no me merece la pena vivir.


Me río de tiempos pasados de oscuridad y cansancio, ¡haced lo mismo si queréis ser libres!


Pero no sé porque grito si en verdad hablo para mí, porque hablo a una persona que quizás ya no me escuche.


Pero que le voy a hacer, ya que cuando un corazón está determinado solo late hacia donde él desea.


No seré yo quien luche, tampoco seré yo quien llore. Pero no me quedaré quieto esperando. Llevaré a mi corazón a donde pueda ver la verdad, y se hará su santa palabra, como siempre se debería haber hecho.
Vimos el mundo (casi) todos a través del mismo cristal, dentro de la misma jaula, y nos hicimos al molde como el agua se hace a la botella.

Pero ha ocurrido algo curioso: de tanto tiempo en la botella, y de tanto frío como pasamos allí, ahora que la botella no está aun conservamos su forma.

¿Acaso no veo que el molde ya no está? ¿Acaso olvidé (o nunca supe) que veía el mundo tras un cristal dentro de una jaula? ¿Nunca se me ocurrió que lo que veía quizás fuese pintado o colocado allí para yo verlo?

Ahora comprendo una cosa. Cuando escuché hablar de romper moldes y de salirse de los esquemas esas voces realmente no hablaban de romper moldes y salirse de los esquemas; hablaban de romperse a uno mismo, de salirse de uno mismo.

Comienzo a entender que no puedo romper el molde que hace mucho tiempo que ya no está, que no puedo salirme de un esquema que ahora es (soy) ¿yo?

Siento la agradable sensación de derramarme, de no esperar, de comtemplar, de inventar, de rendirme, de no temer, y al mismo tiempo noto como cargo conmigo esos pedazos de hielo que aun no recibieron la luz que emana de mi interior.

¿No soy, acaso, niño y camello al mismo tiempo?

Este es el camino que voy dejando en la arena, hacia donde el trozo de mi alma que ya es serena me pide fluir.

Mi vida no es una guerra contra mi mismo, ni tampoco una guerra contra el mundo.

Yo doy unos pasos, otros dan otros, otros no se mueven. ¿Quién soy yo para juzgar a nadie? ¿Acaso no fui y soy un ciego que caí y caigo? Para mí la sabiduría no es ir solo hacia adelante, sino comprender que donde yo caí es justo que otros caigan. Y que donde yo no caí también es justo que otros caigan, porque a la semilla que cae en tierra seca no es justo pedirle el mismo resultado que a la semilla que tiene la suerte de caer en tierra rica.

Entonces, cuando uno se comprende y comprende a los demás y comprende al mundo, la guerra ya no tiene sentido, y el calor luminoso que te hace derretirte y evaporarte y expandirte en todas direcciones en ese momento es lo que muchos hombres llamados sabios han tratado de explicar durante milenios diciendo que es lo único que no tiene precio, un estado en el que merece la pena vivir, el culmen de la especie humana: el amor.



viernes, 17 de enero de 2014

Allí estaba yo, sentado, contemplando, rindiéndome a la belleza sobrecogedora de aquella sonrisa serena, grabando a fuego aquel momento en mi memoria, poniendo los ojos sobre aquella mujer igual que el budista pone sus ojos sobre una estatuilla del hombre al que sigue.

Podrán hablarte de vida espiritual, podrán hablarte de paz interior. Podrás oir hablar de meditación, de llevar una vida feliz y sencilla.Podrán sonarte miles de métodos para llevar una buena vida, tranquila y satisfactoria... podrás escuchar un montón de polladas, pero hasta que no contemples la belleza de esa persona que, con los ojos cerrados y completamente quieta, parece estar a punto de echarse a reir, no creeras que es posible.

miércoles, 15 de enero de 2014

Y aunque no sepa donde está el mar, quiero volver a brillar...

No quiero quedarme aquí, quiero volar hasta olvidar que hubo ayer y habrá mañana...


No tengo miedo a fallar, tengo miedo a no intentar, a quedarme aquí esperando algo que nunca
pasará.


Ya comencé a sentir mi camino a través de la oscuridad, he intuido los que serán mis pasos, o no...

eso solo depende de mí, aquí y ahora.


A veces me siento viejo para ser aprendiz de habilidades qe desearía haber aprendido hace milenios,

y otras me siento estúpido y vivo al descubrir que este es el camino que estoy siguiendo, y que nunca

es tarde.


Estoy teniendo tiempo de conocer mucho y más de lo que me gustaría en muchos aspectos... el frío,

la desgana, el vacío, la desesperación y la indiferencia... duros maestros de los que aprendo

espeluznantes y útiles lecciones: la vida no espera (ni manzana), y o sigo ahora lo que añoro desde lo

más profundo y escondido o pasaré el tiempo que tengo arrepintiéndome de no vivir mi vida,

arrepintiéndome de vivir una mentira de ansiedad y sonrisas corticales (que son las forzadas, pero

queda guay).