lunes, 14 de noviembre de 2011

Esta vida es un juego...

A cada puesta de sol noto volverme un poco más inteligente, un poco más maduro, un poco más invulnerable… un tanto más insensible.
A medida que la cabeza se me llena de ideas, se me vacía de sensaciones… Siento como si me volviese un monstruo demasiado frío como para sentir algo por alguien, demasiado metódico como para comprender la belleza en lo imperfecto, demasiado todo, pero en verdad no soy nada…
Es extraño, pero puedo mirar mi rostro en el espejo sin apenas sentir un atisbo de dolor o alegría. Sin tener sueños ni esperanzas, y solo con la certeza de que mañana volveré a levantarme y todo volverá a ser igual, como una espiral que algún día me mandará disparado hacia algún lugar que quizás deteste.
Me resigno a asumir que mi suerte es esa. Joder, tengo 16 años y debo y quiero decidir lo que quiero hacer con mi vida.
No todo va tan mal la verdad, solo que a veces soy o somos, hablando un poco en general, bastante dramáticos.
El único problema es tomarse demasiado en serio las cosas. La vida está hecha para ser disfrutada, la vida no es un río, y no entiende de cauces. Debe improvisarse, vivirse al día. ¿Se puede vivir a tope disfrutando de nuestra edad y ser responsable y sacar las obligaciones adelante al mismo tiempo…?
Pues claro que se puede hombre, solo es cuestión de planteárselo seriamente, administrar los tiempos de disfrute y estudio y sentirse evidentemente a gusto con lo que uno hace, viendo que tiene sus recompensas y que merece la pena siempre que lo que viene después lo merezca.
Un mal condicionante es que a menudo nos planteamos metas demasiado utópicas y recompensas muy lejanas.
Por ejemplo, un día te ves agobiado con un examen y piensas que no merece la pena, que podrías estar tranquilo con tu familia, dando una vuelta o tirado un rato por ahí… y evidentemente no te consuela saber que dentro de 10 o 15 años, gracias a lo que estudies hoy tendrás la vida solucionada…
No, en serio. Me motiva saber que gracias a ello me irá en dos meses de intercambio, que mi profesor estará satisfecho con mi trabajo y mis padres aún más, me daré cuenta de que estoy mejorando y lo que es de verdad importante… estaré a gusto conmigo mismo.
Es más, yo no quiero tener la vida solucionada… para nada. Quiero que la vida sea una aventura, que cada día sea diferente, pero eso no quita que quiera estar formado y tener estudios… pero no pienso dejar que eso me catapulte al sedentarismo y anonimato… todo lo contrario.
Esta vida es un juego, y como tal lo único que merece de verdad la pena son sus jugadores…

No hay comentarios:

Publicar un comentario