jueves, 19 de enero de 2012

Ojalá pudiera decir que tengo razón, que el mundo se equivoca y yo me he salvado... Ojalá !!!

Quizás la clave para encontrarse a uno mismo no sea hacer lo correcto, sino hacer lo incorrecto un millón de veces para así conocer quien de verdad uno es.
La clave está en saber quiénes somos para así no vagar perdidos, tambaleantes y tímidos por este entorno repleto de ruido y obstáculos.
No podemos tener miedo a equivocarnos, sino a quedarnos quietos, a no avanzar, a morir sin haber vivido antes.
Llegar mucho más allá del sol y del mar, para ver qué hay de nuevo en el horizonte.
Ya no voy en busca de la justicia, las experiencias no me calan, vivo acelerado en un mundo en el cual si te paras… estás muerto!
Ciego, sordo, perdido y estúpido sigo recorriendo un camino que no deseo por culpa de la maldita inercia, por no saber lo que quiero, por no tener las ideas claras.
El amor va tomando cada vez más un segundo plano, un tercero… y a cada día se va disipando más entre las amargas obligaciones e innumerables compromisos que nos encadenan a una realidad muy diferente a la que yo quiero llamar “día a día”.
Así no vamos a mejorar nada, solo vamos a prolongar el tiempo de vida de este buque que hace ya bastante que está sentenciado.
Seguiremos engordando y formando parte de esta sociedad occidental que ha perdido los valores, para la cual ya no existe el Amor… y Dios ahora tiene dos nuevos seudónimos, si queréis os los presento: ¡Uno es Dólar y otro Euro!
En los colegios ya no se enseña a soñar, y en las casas se promueve un modelo de vida basado en televisión, estudio y falta de expresión.
Y yo… como idealista que me presento, como desengañado, como idiota e ignorante, como chico de 16 años perdido de sí mismo, sin saber quién soy de verdad, sigo avanzando en cualquier dirección en busca de alguna sensación y experiencia que me dé que pensar, más allá de este constante sin sentido…

No hay comentarios:

Publicar un comentario