Se acabó.
Definitivamente se acabó, tanto una cosa como la otra, tanto el curso como esta mala vida, de pereza y posponer las cosas, de sueños e ideas por un lado, y ver series y vaguear por otro.
No, esto va a tomar un rumbo, quiero tomar un rumbo, y brillar por siempre como las estrellas lejanas en el firmamento, por siempre, en el recuerdo, en mi recuerdo, orgulloso del modo en que viví, orgulloso de los errores que cometí y de haber sabido crear mi camino, haciendo arte de cada segundo, el arte de amar, el arte de estar vivo, el arte de saber vivir.
Si en Nueva Acrópolis acabo de acabar el curso de introducción a la filosofía, en esas materias aun solo he visto el cartel, desde lejos, difuso, y ya mi alma cuando fantasea se levita y vuela hacia esas ideas, las abraza, y se funde con ellas.
Sí, hoy he acabado el último examen de mi primer curso de carrera, pero esto no va a significar para nada un fin, sino uno o varios comienzos, un paso más que he dado hacia un futuro incierto y prometedor.
Y no, no sé lo que quiero hacer con mi vida, aun no me la gano por mi cuenta, de hecho. No trabajo, no lo busco, simplemente me dedico a vivir las cosas que van surgiendo.
Eso suena bonito, pero no siempre lo es tanto. Vivir lo que va surgiendo implica fluir por la corriente de la vida que llevo, de la gente y contextos que rodean, de mis malos hábitos, de mis "no puedo" o "no todavía", y eso no es lo que quiero.
No, no me toca ahora fluir, no.
Este, este momento, es momento de cambiar, de transformarme.
Voy a dejar atrás algunos malos hábitos, como esperar a que las cosas vayan surgiendo, como no leer todo lo que deseo, como adaptarme tanto a lo que va surgiendo.
Ya fluiré, habrá tiempo, aun albergo muchas dudas acerca de ello. ¿Llegaré? ¿Seré capaz? ¿Soy grande, o pequeño?
Simplemente, no lo sé. Pero no lo sé porque no existe respuesta para ello. Nada la tiene. Ni para mí ni para sí mismo. No la hay, simplemente, no la hay.
¿Quién soy?
Esa es una mala pregunta. Daré un discurso, y lo daré mal, y creeré que ese soy yo, un mal orador, uno que no está a la altura y eso es mentira.
Daré un discurso, y lo daré genial, y creeré que ese soy yo, un gran orador, y será mentira, porque ese no soy yo. Lo fui dando el discurso.
¿Quién soy, pues?
No sé, quizás nadie, nada que se pueda encajonar o definir. Nada antes conocido,algo que nunca llegará a conocerse porque nunca llegará a desarrollarse por completa en mis millones y millones de posibilidades que se cruzan, entrecruzan y ocurren.
No, no sé quien soy, pero no me importa.
Tengo ganas de hacer una cosa, y voy a hacerla. Muchas ganas. Cuando la esté haciendo, quizás alguien sienta curiosidad y venga para interrumpirme para preguntarme quien soy yo, puesto que estoy haciendo eso.
Y, quizás, en ese momento, otra persona que esté también allí, observándome, le detenga y le diga: "No, no le preguntes. Solo, míralo."
Ese, esa persona, sabrá quién soy mejor que nadie.
¿Cómo hago para contactar contigo?
ResponderEliminarRevisa el tuenti en cuanto puedas :)