jueves, 19 de noviembre de 2020

Humor existencial

En última instancia nada importa. Nada sobrevive ni sobrevivirá de aquello que conocemos y ni siquiera nuestras vidas, a las que nos aferramos con fervor y las cuales tratamos desesperadamente de justificar, encierran algún tipo de significado. 

Chispas que apenas empiezan a brillar y calentar ya se están apagando. Destellos momentáneos y aleatorios en la forja del universo.

Por si fuera poco, para darle un tono trágico a esta ciega danza venimos dotados de conciencia. Y para añadirle una pizca cómica lo hacemos también de unos instintos desfasados y patéticos que segundo tras segundo apartan nuestra mirada de la verdad de nuestra naturaleza y del espectáculo que la contemplacion de la verdad presenta.

¿Cómo vivir, pues, en tales circunstancias? ¿Cómo no desesperar, enloquecer o, lo que es más común, perderse en las apariencias hasta olvidar completamente esa perspectiva existencial que abrazamos durante extraños e inesperados arrebatos de lucidez?

¿Mi respuesta? Seguir enfrentándome con el indómito león que habita en mi interior al terrible dragón del "Tú debes" que amenaza con destruir todo lo que hay de bueno en esta aún fértil tierra.

Pero vamos, que tú te joes y te buscas la tuya bonic@.


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