- ¿Te pasa algo? Estás rara
- Estoy cansada...
- ¡Pero si llevas todo el día sin hacer nada! Desde que has llegado estás hay tirada escuchando música, con todo lo que tienes que hacer... y encima con mala cara.
- No me refiero a ese cansancio... Estoy cansada, me duele el corazón
- ¿Pero has ido ya al médico?
- No me refiero a eso... ¿Tú eres feliz?
- ...
- ¿Y aún así no te duele el corazón? ¡Me lo suponía! La mayoría vivimos así... muertos por dentro, insensibles, conformistas, seguidores de masas... Ni siquiera es tu culpa, pero si que está en tu mano cambiarlo... y en la medida en que lo esté y no lo hagas si que será tu culpa. Bueno, más que tu culpa tu perdición, tu martirio interno, tu lento suicidio voluntario...
- ...¿Qué? ¿De qué hablas? ¡Yo estoy perfectamente!
- A mí no tienes que gritármelo, no me tienes que convencer de nada... Ojalá fuese verdad tío, pero a la vista están los hechos... ¿Sabes? Siento haber intententado hacerte comprender así de golpe tan tocho como lo son las ganas de vivir... No tengo mucha psicología, lo siento. A mí es que me gustan este tipo de cosas... ¿sabes? Cuando llega alguien, lo conozcas de mucho o no, y sin venir a cuento te pega una bofetada de realidad que te deja K.O, fuera de juego, más muerto que vivo, pero sin duda más vivo que antes. Sabes lo que dicen del ladrón, ¿no?
- ... (cara entre de descolocado e incrédulo)
- Que se cree que todos son de su condición... Tranquilo, seguiré buscando a alguien que me entienda. Prefiero ser una buscadora que no sabe ni que es ni donde está lo que quiere encontrar, antes que aceptar de tan triste modo tan triste destino cargado de tanta triste indiferencia...
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