martes, 27 de noviembre de 2012

Avant dormir...

Recuerdo que la última vez que me acosté a gusto y sin preocupaciones no me acosté solo.
Le doy vueltas y vueltas a la cabeza a la cabeza antes de dormir, buscando en el día algo que me de que pensar, y así hacerme creer a mí mismo que el día ha merecido la pena.
Hoy leí que "si estás hablando mucho de ayer, es porque hoy seguramente has hecho poco". 
¿Y si cada vez que nos surge una de esas emociones o deseos desde adentro tuviésemos al lado a una persona con la que tengamos confianza y podamos decírselo sin miedo?
Creo que le llaman convivencia, no forzosa.
Los alumnos de la escuela de Barbiana no dejan de darle y quitarle a la vez el sentido a los días, y me arrepiento en parte del tiempo perdido aquí en Francia sin tener muchas ganas de relacionarme.
Sigo dándole vueltas a si de verdad es amor o necesidad, camino compartido, entrega, decisión... ¿casualidad o causalidad? Eso si que no lo tengo claro, es más, casi ni siquiera lo comprendo.
Lo que tengo claro es que "no soy el camino que se abre ante mí, sino el camino que llevo a mis espaldas" (Morpheus, Matrix), y por eso reflexiono lo que reflexiono, y siento como siento, y me relaciono como me relaciono.
Creo que es casi una verdad universal, las personas con las que compartes los días se vuelven muchísimo más geniales cuando tienes ganas de ser feliz y abiertamente lo demuestras.
Es demasiado tiempo el que perdemos, tiempo muy hermoso y más con nuestra edad, el que perdemos dudando de que queremos hacer con nuestra vida. Me encanta como lo plantean los alumnos de la escuela de Barbiana: "La decisión está entre si queremos dedicar nuestra vida enteramente a los demás o a nosotros mismos. Tendría que haber dos escuelas. Una para el servicio a los demás, donde se aprendiese a amar a la familia inmensa, donde se obtuviesen unos ideales, donde se entregase el tiempo por los demás sin considerarlo un desperdicio. Luego habría quien apuntaría más algo y quien más bajo, pero todos se llevarían todo lo aprendido y allí donde estuviesen sabría como entregarse a los demás. Incluso estarían más preparado para formar una familia, puesto que ya conocen como convivir con la familia que somos todos.
Por otro lado estaría la escuela del "yo". Se podría dejar la actual tal cual está, sin ningún retoque." (adaptación libre de ideas del libro).

Cual es la conclusión más obvia que saco a tanta obsesión con la educación...
1. Estoy abiertamente frustrado con bastantes aspectos de mi educación
2. Me ser educador, pero no hablo de título, sino de educar a la gente. Pero eso trae cola. ¿En qué educar?, ¿quién soy yo para decidir lo que es bueno y malo? Bueno, intentaría sacar lo mejor de cada uno, pero... ¿puedes enseñar a alguien a buscar su propia libertad sin ser tú libre antes? ¿Puedes enseñar a alguien a abrir su corazón sin abrir antes el tuyo?
Las personas aprendemos por imitación, por eso llevamos en gran parte tan mal las imposiciones... No quiero que me lo impongas, quiero que me demuestres que es bueno para mí.

Aún así me alegro muchísimo de tener un milímetro de mí que no me deja olvidarme de que el mundo es más grande, y de que si no vas a por algo, difícilmente vendrá a ti eso que precisamente quieres alcanzar, eso que quieres vivir, eso en lo que quieres creer pero tu realidad actual no te deja, la amenaza, es un sueño, una fantasía, una vaga utopía ante los ojos de una persona dormida, de una sociedad dormida, de una persona atontada, distraída, confusa...

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