¿Por qué pensamos que nadie merece la pena tanto como para hacer
que su sueño sea también el nuestro, voluntad heredada?
¿Acaso pensamos que los corazones de las personas están
podridos?
No... no lo están, solo están enfermos, y ya no recordamos como
curarlos.
Comer, respirar, beber, ¿qué más se puede pedir en esta
vida...? Amar.
Pero nada tendrá sentido hasta que esa palabra deje de ser solo
una palabra para nuestros corazones.
La medicina que necesitamos no se compra con dinero; no se venden
besos, no se pagan risas, no se alquilan horas para contemplar la
belleza de un río, un niño, una montaña o la paz de nuestro
interior.
¿Voluntad heredada? Determinación, fe, constancia, valor,
fuerza, transparencia, honradez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario