lunes, 2 de diciembre de 2013

¿Por qué pensamos que nadie merece la pena tanto como para hacer que su sueño sea también el nuestro, voluntad heredada?
¿Acaso pensamos que los corazones de las personas están podridos?


No... no lo están, solo están enfermos, y ya no recordamos como curarlos.


Comer, respirar, beber, ¿qué más se puede pedir en esta vida...? Amar.


Pero nada tendrá sentido hasta que esa palabra deje de ser solo una palabra para nuestros corazones.
La medicina que necesitamos no se compra con dinero; no se venden besos, no se pagan risas, no se alquilan horas para contemplar la belleza de un río, un niño, una montaña o la paz de nuestro interior.


¿Voluntad heredada? Determinación, fe, constancia, valor, fuerza, transparencia, honradez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario