martes, 7 de febrero de 2012

Mientras queden fuerzas habrá esperanza...

Curioso, ¿verdad?
Otro día más ha pasado desapercibido ante mis ojos, ya perdí la cuenta, así que no merece la pena pararse a hablar sobre ello.
Otro día más sufrí de prisas y estúpidos agobios y me olvidé de vivir por el camino.
Otro día más no sé donde se habrán quedado esas malditas 24 horas.
Otro día más he vuelto a mi casa sin ganas si quiera de preguntarle a mis padres como les ha ido el día, y yo mismo me he justificado cuando los he visto postrados frente a la tele, pensando en lo estúpidos que los veo ahí puestos, como marionetas, como productos de lo que alguien ha decidido que sean.
Un germen continúa creciendo dentro de mí, y joder, me da tanto coraje no saber aprovechar estos años… cada día, cada minuto, cada segundo!!!

Algo me dice que lo que hago está mal. Que aparte mis ojos de la tele, que no me crea nada, que no me calle jamás, que no diga idioteces, que me revele, que luche, que pelee, que viva, que incumpla, que grite, que salte, que no me conforme, que cante, que me exprese, que disfrute, que controle, que me pierda, que me encuentre, que piense, que actúe, que ame, que hable, que acaricie, que sienta, que aprecie, que pare el tiempo y deambule inmerso en tus cálidos ojos marrones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario