Hoy unas palabras han vuelto a retumbar en mi cabeza. Me han dejado trastornado, inquieto… me han hecho sentir de nuevo culpable.
Esas palabras hablaban de aprovechar el presente, de vivir el momento, de olvidarse de soñar para empezar a caminar…
Es como una estaca que se te clava justo en medio del corazón cuando la guerra ya estaba ganada, como el reproche tras el comentario inoportuno entre risas que te hace sentir una mierda, como el día que todo sale bien y no sabes como utilizar esa alegría para ayudar al que está al lado tuya llorando, como cuando estás tirado en el sofá escribiendo sobre aprovechar el tiempo que nos ha sido entregado mientras que tu hermano está justo al lado con la mirada perdida en una fría pantalla, y ambos permanecéis callados…
Porque los ideales hay días que te entran ganas de dejarlos en la puerta de tu casa, y no porque renuncies a ellos u hoy es que quieras pasártelo bien… sino porque los llevas contigo a cuestas, son una carga, un peso, un añadido que en días como hoy no siento como mío, porque en días como hoy no siento nada de nada, ni frío ni calor, y ya no distingo entre caricia y dolor.
Me estoy volviendo a tirar demasiado tiempo haciendo cosas que detesto, así que ya he detectado el problema!!!
Ya está, era solo eso… Cuesta sentir como propio unos valores en días en los que no tienes ganas de plantearte nada.
¿Por qué dolor? ¿Por qué indiferencia, pobreza, sumisión, consumo, distracción, prisas, rutina, corrientes, modas, llantos, odio, desprecio, más prisas y muchísima más indiferencia?… ante todo, ante la vida misma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario